Texto: María Portilla

Podría pensarse que será una edición religiosa, sin embargo buscamos escapar de este paradigma.

El ser humano busca materializar sus creencias en: íconos, objetos, animales míticos, situaciones mágicas, etc. Estas ideas que definen nuestra filosofía individual buscan por lo general agruparse y así legitimarse como verdades. A simple vista las creencias simulan ser abismalmente diferentes, pero todas convergen en el antiguo antropocentrismo que tanto define nuestras devociones y que nos ayudan a escapar al miedo de la gran incertidumbre que es existir.

La fe nos da el impulso de seguir mirando pa’ delante. Vivimos en el intento de cumplir las promesas que hacemos al santo, al padre, al trabajo, al sistema, a nuestro equipo de fútbol, a la patria, al grupo de música, la secta, el artista favorito o a nosotros mismos.

Algo que me encanta de nuestra cultura chilanga es que la fe viene acompañada de interminables celebraciones. Nos encanta encontrar la excusa perfecta para hacer fiestas que veneran la devoción, adoramos la celebración en masa y el sacrificio de tal o cual creencia. Existen las creencias institucionalizadas y otras que aparecen por la necesidad de pertenecer.

Creámosle o no, Jaime Maussan tenía que ser parte de esta edición. Por su parte, Bernardo Esquinca abre la revista con un tópico que no podía faltar: la brujería.

En nuestra selección de fotos mostramos el trabajo de Marcolino Chárrez, Tonatiuh Cabello, José Arnaud-Bello, Daniel Villa, Arturo Lara Ramírez y Toni Françios.
El diseñador invitado es Oscar quien interviene con todo su estilo la revista y nos hace la portada.

Nuestra realidad individual a veces nos hace querer cambiarla, decretar a través de rituales que estos cambios sucedan, y celebrarlos cuando hemos sido escuchados y recompensados. Así que hay que mantener viva la esperanza. Si acaso, la desilusión llegará cuando no se nos cumplan nuestras peticiones, no importa; No hay peor lucha que la que no se hace.

Disfruten…