Texto: María Portilla

Tienes en tus manos la última edición del año 2016 de Mi Valedor. Después de imprimir diez números (contando año cero), aún no nos cansamos de buscar la magia en la cotidianidad de las calles de la Ciudad de México.

México es mágico, eso lo sabemos todos, y por eso quisimos hacerle una oda a los escenarios fantásticos –muchas veces quiméricos– que posee nuestra capital.

Abrimos la edición con un cuento chispeante y muy original de Andrea Montes. La crónica de Isabel Zapata –con quienes algunos se podrían identificar– habla de un cine inaugurado en 1958 que tenía la estética del castillo de Disney y que estaba inspirado en la fantasía estadounidense, como muchos elementos de nuestra identidad. Y así, página tras página, buscamos rescatar las fantasías, deseos y ensoñaciones que componen nuestra vasta identidad mexicana.

Por cierto, fue precisamente Walt Disney quien dijo alguna vez: “Si puedes imaginarlo, puedes crearlo”. Hace tres años este proyecto era tan solo un deseo lejano, parecía incluso utópico que llegáramos hasta donde estamos hoy… ¡y míranos! Aprovechemos el sentimiento que generan las fiestas de fin de año para imaginar que todos nuestros deseos pueden cumplirse.

Personalmente deseo que podamos seguir incidiendo en la condición de nuestro presente y en la problemática de las poblaciones vulnerables. Espero que el próximo año crezcamos más, para poder impactar en la vida de muchas más personas que quieren salir adelante y así mejorar su calidad de vida. Queremos extender la labor hacia otras delegaciones de la ciudad y, en un futuro, también crecer hacia otros estados del país.

Mi Valedor es un proyecto del corazón. No queda más que agradecerles a los que nos apoyan, a nuestros fieles compradores y lectores pero, sobre todo, a nuestros valedores: Óscar N., Manuel, Baldemar, Ignacio, Bryan, Aristeo, Herbert, Salomón, Rubén, Hugo, José Luis, Rosendo, Leo, Francisco, Isaías, José, Arturo, Alfredo, Camaxtli, Óscar, Víctor, Rafael, Miguel Ángel… quienes nos motivan a seguir haciendo este trabajo.

¡Felices fiestas!