Por Valeria León
@valerialeony

A veces lo único que necesitamos para resignificar nuestro camino en la vida es una segunda oportunidad.

El Hogar CDMX alberga a personas en situación de calle durante un periodo de máximo seis meses, en los que los ayudan a encontrar trabajo, les dan atenciones médicas y psicológicas. Un cuarto donde habitar y comida tres veces al día.

Aquí, Rosalba Maldonado de 31 años de edad encontró su segunda oportunidad.

Oriunda del Estado de México migró a Chiapas con sus dos hijos, pero tras la muerte de su madre víctima de cáncer de páncreas entró en depresión y caminó durante más de tres meses en carretera.

“Llegué a la Ciudad de México y no sabía donde estaba. Me quedé casi un mes en la calle. No tenía ni una cobija y vivía con el pendiente de que pueda pasarme algo, es lo más feo que se puede vivir”, relata Rosalba.

Vivir con el temor de que algo podría pasarle en la calle, buscó ayuda sin imaginarse que el refugio le salvaría la vida.

Rosalba fue diagnosticada con Cáncer, aunque uno no tan mortal como el que atacó a su madre meses atrás.

“Ahora tengo más fuerzas para poder tener un trabajo estable, empezar a ahorrar y salir a mi vida independiente porque quiero estar bien conmigo misma y quiero estar con mis dos hijos”, advierte Rosalba con lágrimas en los ojos pero voz contundente.

Ella es una de las 11 personas que actualmente viven en este centro transitorio que tiene como objetivo de reinsertar a personas de escasos recursos a la sociedad, que puedan encontrar un lugar para vivir y serán autosuficientes.

Las paredes de este lugar, ubicado en la colonia Guerrero, están pintadas de color rosa pastel y blanco, y en la entrada de cada una de las 49 habitaciones el nombre de una flor.

Increíble pensar que el ahora refugio temporal operado por la Secretaria de Desarrollo Social de la Ciudad de México (Sedeso), era utilizado por los tratantes de personas para explotar a mujeres y niños.

En 2009, a través de la Ley Federal de Extinción de Dominio la Procuraduría inició un procedimiento y finalmente el inmueble se quedó a cargo de la Sedeso.

Después de cuatro meses de remodelación y una inversión de 8.5 millones de pesos el Hogar CDMX abrió sus puertas en enero de 2017.

Ahora de las paredes de esta antiguo Hotel Buenavista cuelgan posters contra la trata de personas. “Me prometieron cuidar de mi hermanito y hoy soy forzada a pedir limosna”, reza en uno de los carteles como parte de la campaña contra la trata de personas.

En los años treinta el Hotel Buenavista era un lugar cotizado por su cercanía con la estación del tren que lleva el mismo nombre, sin embargo quedó en desuso cuando el tren dejó de operar en la Ciudad de México.

El piso del edificio antiguo permanece con mosaicos amarillos y negros, la esperanza de una segunda oportunidad es el motor que lleva a los habitantes de este refugio a salir adelante.