Texto Paloma Corcuera

¡Mira! En una como esta vive mi tío Enrique, en Modesto. Dice mi tío que Modesto es como una extensión de México en el gabacho, que está llenísimo de mexicanos. También hay gringos, pero son gringos pobres. Todos trabajan en los campos recogiendo frutas o en las granjas lecheras. Mi tío Enrique trabaja en una granja lechera. Le pagan 650 dólares al mes; suena mucho, pero nomás en pagar la renta de su casa –que es como esta– se le van 250, ¡imagínate! Luego el pobre ya está viejo y se le van otros 300 en pura medicina. Le quedan nomás 100 pa’ vivir, pero dice que como tiene muchos amigos en los campos y las granjas –que luego le regalan fruta, verdura y carne– todavía la arma. Dice que le gustaría vivir en una casa sin ruedas, pero que no le alcanza más que para la renta de su tráiler.

Él se fue pal’ norte en los 80, cuando yo todavía era un chamaco, y lleva allá desde entonces. No puede venir a vernos porque no lo dejarían regresar, y pues yo ni cómo ir para allá. Dice mi tío que donde él vive hay muchas de estas casas, pero que en cuanto la gente puede pagar más, se van a una casa sin ruedas. Mi tío Enrique dice que él va a vivir ahí hasta que se muera, pero que después quiere que lo enterremos en México. Ya tiene 83, ya está viejo el pobre y trabaja quién sabe cuántas horas todavía, pero pues qué se le hace, no tiene de otra.

Bueno, pues, ya no te mareo con más historias de mi tío en el gabacho. Vámonos que ya va a empezar el concierto, y entrar al foro siempre toma tiempo. Si se le hace que lo enterremos en México, te invito al velorio para que lo conozcas.


Paloma Corcuera (México, 1988)
Nacida, crecida y formada en la Ciudad de México. Temporalmente estudiando en Gringolandia. Muy interesada en la relación México-Estados Unidos, particularmente en temas de migración, comercio y la fallida guerra contra el narco.