Por INSP

En general, 2017 ha sido un año turbulento tanto política como económica y socialmente. Pero cada experiencia, positiva y negativa, nos moldean como personas. Antes de Navidad y año nuevo, vendedores de todas las partes del mundo recuerdan el año que acaba de pasar, recuerdan lo que significaba para ellos, y nos revelan sus esperanzas y aspiraciones para el próximo año.

Allan (Big Issue Australia)

Allan, un orgulloso hombre Aborigen del país de Wurundjeri, ha estado vendiendo The Big Issue Australia en Melbourne durante 21 años.

Para mí el momento inolvidable de 2017 fue participar en el desfile aborigen en el “Día de Invasión”, es decir, el día de Australia (el 26 de enero), por las calles principales del Distrito Central de Negocios (DCN) de Melbourne. Me encontré con un primo mío aborigen; nunca le había conocido. Estoy empezando a conocer a otros primos y estableciendo conexiones. Fue un momento de orgullo el hecho de andar por la calle Bourke (una de las calles principales del DCN). Había 10.000 personas que me rodeaban.

Espero que el Referéndum (para el reconocimiento de los indígenas y de los isleños del estrecho de Torres la Constitución) tenga lugar.* Nací siendo un wurundjeri. Es el país de mi gente, este es mi país, y no entiendo porque aun no lo tenemos. Nos podemos reunir con el Gobierno y decidir; ellos dan su opinión, nosotros damos la nuestra, y nos comprometemos. Llegamos a una conclusión. Eso sería lo justo.

*Tal y como está establecido en la constitución australiana, el documento fundador de la nación, no hace referencia a los aborígenes ni los isleños del estrecho de Torres. Solo se puede ajustar la Constitución tras un Referéndum – un voto nacional en qué todos los australianos participan.

Makoto Ueno, de 47 años, vende The Big Issue Japón fuera de la estación de Kioto en Tokio

Para mí, el momento inolvidable de 2017 fue cuando mi grupo de pop preferido terminó su carrera musical.

Nunca había cocinado mucho en mi vida y siempre había sido un tipo ‘solitario’. Pero por primera vez en mi vida, cociné un curry con mis compañeros, como un equipo. Luego, lo compartimos con otras personas más. Sinceramente, me gustó la experiencia. Para mí fue mi mejor logro.

Me ha supuesto un reto cambiar mi charla promocional, pero estoy intentando acostumbrarme.

He podido mudarme a un alojamiento temporal manejado por The Big Issue Japón, donde me puedo preparar para la vida en un sitio más estable. La verdad es que antes no había querido nunca mudarme a un alojamiento, así que eso me sorprendió. Me parece que he dado un paso adelante, es decir un paso más lejos de la vida callejera. Viviré aquí durante 6 meses. ¡Tengo ganas de poder mudarme a mi propio departamento el año que viene!

Moon Young-soo, 58; vende la revista ‘Big Issue’ fuera de la estación Sindorim, Seúl, en Corea

En 2017, mi momento más memorable fue la oportunidad de asistir a la Copa Mundial de Fútbol Calle (Homeless World Cup) que tuvo lugar en Oslo.  El logro que más me enorgullece es mi graduación de la Hope Studio Photo Academy, (una academia de fotografía).  Quizás lo más sorprendente es la manera estable en la que he tratado con clientes mientras vendo la revista.  Siempre estoy agradecido con ellos.

Este año, empecé a asistir a una clase de caligrafía.  Si puedo hacer que las letras sean bonitas gracias a esta clase, quisiera producir mis propias tarjetas para Navidades y Año Nuevo.  Mi lema de 2017 se ha grabado en mi mente: “No debemos olvidar nuestro propósito inicial.”  El año que viene, espero un año totalmente nuevo; me gustaría tener un año mejor que este.  Quiero vender más revistas ‘Big Issue’ y aprender algo que me haga más feliz.

Long-Zhu, Li, 54; lleva vendiendo Big Issue en Taiwán desde 2011.  Su punto de venta está fuera de la estación de metro Dongmen en Taipéi.  Se quedó sin techo a causa de un accidente de trabajo; después del accidente, su esposa y sus dos hijas lo abandonaron.  Tras varios años de vivir en la calle, se unió a Big Issue Taiwán como vendedor.  Ahora, él alquila un pequeño departamento por su cuenta.

Para mí, el momento más importante de 2017 fue la despedida voluntaria de una empleada de distribución del equipo de Big Issue Taiwán.  Dejó el trabajo a debido a su matrimonio y su proyecto profesional.  Me entristece un poco porque nos conocemos desde hace mucho tiempo.  Ella me trata como un miembro de su familia y tiene la misma edad que mi hija.

Mi gran logro del año es que, una vez, vendí más de 300 revistas por día y esto me hice sentirme muy orgulloso y emocionado.

Mi cantidad de venta este año cayó por un 60%; por lo tanto, cada día representa un reto.  Siempre estaba pensando en cómo resolver esta situación.  Aunque me pongo de pie bajo el sol ardiente por tanto tiempo, todavía nada ha cambiado.  Sin embargo, nada me ha sorprendido en este último año.

Estoy envejeciendo más y más y sólo quisiera buena salud y ventas estables.

Francamente, no me sentía exitoso en este puesto, pero al menos este trabajo provoca que me sienta como una persona normal.  No tengo que dormir en la calle y cubrirme la cara.

Stefan Marx, vendedor de Tagessatz en la universidad en Gottingen, Alemania.

Este año tuve la oportunidad de trabajar en la exposición de arte ‘documenta 14’ en Kassel. Expuse mi propio cuadro allí.  Todo eso ha sido memorable y un motivo de gran orgullo.  Por fin, pude pagar mi préstamo estudiantil.  Nunca pensé que podría conseguirlo.  No tenía que pagarlo tan rápido, pero quise hacerlo.  Además, hubo otras sorpresas no tan buenas, incluyendo la inundación de mi piso.  No obstante, la mayoría de las paredes de la vivienda ya están secas y pude rescatar todas las cosas importantes.  El año que viene, espero conocer muchos nuevos clientes amables y enfrentar nuevos retos.

Carlos, 49 años, vende el periódico CAIS cerca de la Avenida da Liberdade de Lisboa, Portugal

Este año seguí trabajando en CAIS con toda mi sinceridad, honradez y siempre sin perder la sonrisa ante los clientes. Sin duda, esto fue para mí lo mejor del 2017 y lo que me gusta hacer desde 1998.

Mi situación no ha sido nada fácil desde que tenía 14 años y aún sigo sin tener estabilidad en la vida; todavía sigo luchando por mejorar mis condiciones de vida, pero eso no me impide sentirme orgulloso de mí mismo, porque he conseguido más oportunidades laborales. Sigo sin perder la esperanza.

No hay un solo día en el que no me sorprenda la empatía de la gente. Es increíble cómo nos llegan al corazón con una simple sonrisa o un acto de amabilidad. Siempre están ahí para lo que haga falta. El mundo está lleno de penurias, pero la gente nos muestra su apoyo y, personalmente, eso me hace más fuerte y me da más motivación para seguir haciendo lo que hago.

Por desgracia, todavía no tengo una casa donde vivir, así que ese es mi mayor desafío. Ahora mismo, estoy alojado en un hostal que cada vez me cuesta más caro. El tiempo va pasando y nada ha cambiado. Necesito de verdad una casa, porque, de lo contrario, puedo volver a la calle en cualquier momento y ser de nuevo un sin techo. Eso sí, como decía antes, aún no he perdido la esperanza de conseguir una vida decente y honesta.

Espero que el 2018 me traiga la casa que tanto necesito, porque no tengo miedo a trabajar. No me gusta estar parado; quiero ser útil para la sociedad.

Maurice B., 46 años, vende el periódico The Contributor en Nashville, Tennessee

Lo que más me llena de orgullo no es solo que me hayan asignado una esquina, sino también que cumplo constantemente con los requisitos para conservar mi insignia de The Contributor. Soy capaz de lidiar con aquellas personas, nuevas o no, que vienen a pedir a mi esquina y que entienden que yo conseguí primero el derecho a estar ahí. Sin duda, ese es mi mayor logro: haberme ganado el derecho a tener mi esquina y poder conservarla.

El momento más memorable de 2017 fue cuando uno de los vendedores de periódicos me dijo que estaba en su esquina y me quería echar. Entonces, me di la vuelta y me marché. Gracias a esto, acabé encontrando mi propia esquina, por lo que este ha sido mi mayor logro. Desde ese momento, me hice yo también vendedor y sigo siéndolo en la actualidad. Me encargo todos los días de luchar para ganarme el pan vendiendo periódicos a mis clientes. Hoy en día, el hecho de vender periódicos despierta en mí un gran asombro y respeto.

Fue toda una sorpresa que algunos de mis clientes eligiesen esperar a que mi papel de regalo de Navidad estuviese disponible. Aunque lo necesiten ya, han decidido esperar a que yo se lo pueda vender. También me sorprendió el hecho de que he podido seguir viviendo en un motel y no he tenido que volver a la calle, con todos los problemas que eso supone. Gracias a los periódicos, he podido ganar dinero y gestionarlo.

El mayor desafío que tuve fue diferenciarme del resto de personas que simplemente piden limosna en la calle. A fin de cuentas, nosotros vendemos periódicos con la insignia de The Contributor.

En cuanto al desafío más exigente al que tuve que hacer frente, fue pagar mi alquiler diario de 65$ vendiendo periódicos. No solo me permiten pagar mi alquiler diario, sino también comprar comida y satisfacer otra serie de necesidades básicas.

Mi objetivo para este nuevo año es conseguir un vehículo y un lugar estable donde vivir, más allá de un motel. Para ello, necesitamos una buena gestión del dinero que obtenemos.

Dwayne Pride, 47, es un vendedor de Denver Voice en los Estados Unidos

Para mí, lo más memorable del año ha sido celebrar mi cumpleaños, aunque sin duda, mi mayor logro ha sido llegar a la gente de mi comunidad y hablar sobre sus necesidades. Mi trabajo como vendedor de la VOICE me ayuda a conectar con la gente.

Estaba en dos listas de espera para obtener un apartamento, pero todavía no he conseguido ninguno. Se tarda demasiado.

Ha sido todo un reto pagar por mi pequeño almacén. Me lo embargaron, y  después me cobraron de más. Pero he podido mantenerlo después  de luchar para que me lo devolvieran. ¡Dios es bueno!

El próximo año espero dejar de vivir en la calle. Hay demasiado drama. ¡Pero se ha acabado!

Gustavo Alberto Maciel Martínez, 46, es un vendedor de Factor S en el centro de Montevideo, Uruguay

El momento más memorable de 2017 fue regresar de vuelta a casa por 2 meses, ver a mi madre y saber que ella se encuentra bien. También fue muy cerca de mi cumpleaños y pasarlo en casa y con mi madre fue muy bueno.

De lo que estoy más orgulloso es de superar mis miedos. Me sentía muy solo y estuve muy cerca de perder la esperanza. Ahora, gracias a la mucha gente que me ayudó, estoy muy entusiasmado de poder continuar mejorándome. Ya no tengo miedo. Me sorprende que la humanidad todavía tenga una oportunidad (ríe). Es decir, el año pasado y parte de este he conocido a gente que me ha ayudado mucho y he vuelto a conectar con la sociedad de nuevo. A causa de esto creo que en tanto que haya gente que piense en otros, la humanidad tiene una oportunidad.

Volver a empezar mi educación y regresar a mi trabajo como marinero ha sido el reto de este año.

El próximo año, espero poder volver a casa. Para siempre.

Vonzell Williamson vende el Street Speech en la zona este de Columbus, Ohio

Mi momento más memorable de 2017 fue poder vender revistas con mi guapísimo biznieto. Fue maravilloso ver a otros hablar de lo adorable que es y ver su bonita sonrisa.

Gracias a la revista, ya no soy más un sin techo y puedo pagar mis facturas y comprar ropa. Me ha sorprendido que este año la gente haya podido contribuir con más fondos y donaciones.

Intento ser tan humilde como me es posible, incluso aunque algunos consideren que lo que hacemos es mendigar sin darse cuenta de que obtener una licencia de vendedor puede ser todo un reto.

El próximo año, espero tener una familia feliz para ofrecer a mis hijos, diecisiete nietos y un guapísimo biznieto.

Constance Deckert, 41, es una vendedora de Tagessatz en Göttingen, Alemania

Mi momento más memorable del año han sido las elecciones generales alemanas y el debate televisivo entre los candidatos Merkel y Schulz.

De lo que estoy más orgullosa es de haber encontrado mi primer piso y de irme a vivir ahí. Pero, desafortunadamente, resultó que el piso estaba lleno de moho y era inhabitable. Así que tengo que buscar otro ahora.

Quiero continuar integrándome más en la sociedad y adaptarme. El próximo año espero hacer nuevos amigos y que mi familia tenga buena salud.

Budimir Vuković, de 61 años, es un vendedor del periódico callejero Kralji Ulice y vende en las afueras de un centro comercial en Ljubljana, Eslovenia.

Este año recibí una cantidad bastante grande de dinero, una especie de indemnización por maltrato político. Presenté cargos contra la República de Eslovenia. Después de la guerra en la ex Yugoslavia, me convertí en una persona sin condición jurídica, sin poder obtener documentación válida, ni residencia, ni cualquier tipo de ayuda durante 25 años.

El periódico Kralji UIice y sus amables empleados fueron de gran ayuda con todas las cosas que tuve que organizar.

Fue un desafío; estar golpeando constantemente diferentes puertas para obtener todos los documentos que necesitaba.

Finalmente, obtuve la compensación financiera a la que aspiraba. La conseguí gracias a mi perseverancia y mi tenacidad, pero también gracias a la ayuda de un excelente abogado y a mi compromiso personal. El próximo año, tengo la esperanza de poder encontrar una solución permanente a mi complicado problema.

Helmut Ott, de 58 años, es un vendedor de Kupfermuckn y vende este periódico frente a un gran centro comercial en su ciudad natal de Steyr. Ha vivido en Steyr durante 40 años

El mejor momento de este año fue cuando me reconcilié con mi ex esposa, después de 10 años de estar separados debido a problemas con el alcohol, al desempleo y la falta de vivienda.

Vivo con Anna-Maria nuevamente desde mayo, en un pequeño apartamento que obtuve gracias a Kupfermuckn, después de dos años de no tener hogar. Estoy muy orgulloso de tener un techo sobre mi cabeza después de haber estado en circunstancias tan precarias.

Este año fue como el cielo y el infierno. Estaba en el cielo cuando me reconcilié con mi esposa. El infierno fue ser diagnosticado con la enfermedad de Parkinson y una grave enfermedad pulmonar en el verano.

A pesar de mi mala salud, fui rechazado tres veces para el plan de pensiones, por lo que solo recibí muy poca ayuda como desempleado.

Debido a mi diagnóstico de Parkinson, ya no puedo encontrar trabajo, por lo que sin Kupfermuckn perdería mi departamento y todo lo que he logrado nuevamente. Fueron los trabajadores sociales en el hospital quienes me contaron acerca de Kupfermuckn. Gracias al apoyo domiciliario, luego obtuve alojamiento temporal.

Lo más importante el próximo año también será mi salud y la relación con mi esposa. Necesito fisioterapia para poder vivir con Parkinson. También escribo muchos artículos para Kupfermuckn y el equipo editorial es como una familia para mí. En Austria, somos afortunados de tener paz y prosperidad, algo que también deseo para el resto del mundo.

Torsten Holetzek es un vendedor de Tagessatz en Göttingen, Alemania.

Este ha sido un año de mucho cambio en Alemania. Las elecciones fueron una parte importante del 2017 y trajeron muchas sorpresas. He logrado encontrar un departamento y he contado con la ayuda de personas buenas y amables. He logrado superar mi alcoholismo gracias a la terapia, y mi traslado a Göttingen ha sido un gran éxito. Ahora, me encuentro en una vivienda asistida y me está yendo bien. El próximo año, espero finalmente reencontrarme con mis viejos amigos.

Hristo Tanev, de 38 años, vende el periódico callejero sueco Faktum afuera de un supermercado en Bulltofta, Malmö.

No he tenido un momento particularmente memorable en lo que va de este año. He estado tan enfocado en buscar trabajo que no me queda mucho tiempo para otras cosas.

Una experiencia que tuve fue cuando estaba fuera de la ciudad, fuera de Malmö. Fue un lindo día y tomé fotos con mi teléfono. Fue una especie de aventura en la naturaleza, un momento para mí mismo. Un momento para disfrutar simplemente que eres parte de algo más grande y darte cuenta de lo pequeño que eres.

El logro del que estoy más orgulloso es, probablemente, estar cada vez más cerca de conseguir un trabajo, porque es algo importante. He estado trabajando en mi CV, representa quien soy.

Ha sido como un desafío tratar con la oficina de empleos. Es una pesada máquina burocrática aquí en Suecia.

Es un desafío aún mayor cuando vienes de otro país como inmigrante. El sistema sueco para encontrar trabajo está colapsado de gente en este momento. Por lo que están buscando personas específicas con un alto nivel de educación.

No cumplo con esos requisitos, solo soy un tipo normal de Bulgaria. Tienes la sensación de ser inútil. Vine aquí para intentar trabajar.

Me han dicho que no puedo despertarme un día y decidir venir aquí y trabajar. ¿Por qué no? Esa es la idea de la Unión Europea.

Siento que me discriminan. Me siento inútil. No quiero hablar sobre estrategias, quiero trabajar.

Entonces, trato de motivarme a mí mismo, de creer en mí mismo, de creer en mis capacidades. De donde vine es muy importante tener éxito, sólo poder vivir. De lo contrario, la pobreza te matará, literalmente. La pobreza mata a las personas. La mayoría no entiende eso. Uno tiene que estar motivado, pensar rápido, adaptarse rápido.

El próximo año, espero poder seguir persiguiendo mis sueños.

Me visualizo trabajando y ganando suficiente dinero como para poder viajar, ver otros países europeos. Y espero que me acompañe alguien más, alguien especial. Es horrible estar solo. ¡Todo lo que necesitas es amor! Un sueño simple.

Arno Peterson, de 66 años, es un vendedor de FiftyFifty en Düsseldorf, Alemania.

Hubo varios momentos memorables este año. Yo diría que un momento negativo fue una experiencia que tuve vendiendo periódicos. Un hombre se me acercó, escupió a mis pies y exigió que le limpiara los zapatos. ¡No lo hice, por supuesto! Un momento más agradable fue recientemente cuando mi perra tuvo cachorros. ¡Obviamente no puedo quedármelos!

Logré encontrar mi propio departamento. Pude hacerlo porque hice un gran esfuerzo. Mucha gente piensa que ese tipo de cosas simplemente sucede. Pero realmente tienes que esforzarte.

Lo que no esperaba fue un pago retroactivo de pensiones de alrededor de €1.000. Todavía no sé cómo sucedió. Pero, por supuesto, estoy encantado con el pago.

Lograr un equilibrio entre mi salud y mi trabajo fue un verdadero desafío este año.

Definitivamente no fue sencillo lograr conciliar ambos aspectos. Pero lo hice y no falté ni un solo día, ni siquiera una hora. Sólo en mi último día de trabajo me lastimé.

Solicité un nuevo trabajo de tiempo completo. Sería maravilloso si eso de diera y me mantuviera en buen estado de salud.

Jean-Claude Nault, de 39 años, es un vendedor de L’Itinéraire en Montreal, Canadá.

Durante la campaña electoral municipal en septiembre hice una entrevista, junto con otros dos vendedores, al alcalde de Montreal, Denis Coderre, y la jefa del partido opositor, Valerie Plante. Ese fue mi momento más memorable del 2017. Era la primera vez que estaba en la oficina del alcalde. Me sentí como Elvis Presley cuando visitó a Richard Nixon en la Casa Blanca. ¡Fue todo un honor para mí! Me complació saber que las viviendas de bajo costo eran un tema importante para ambos candidatos.

Además, realmente me conmovió el regalo que me hizo el alcalde: una gorra de béisbol de Expos de Montreal. El equipo se vendió y dejó la ciudad en el 2004. Al igual que al alcalde, me gustaría ver que Montreal volviera a tener un equipo profesional de béisbol.

Me invitaron a actuar en la fiesta de Navidad de L’Itinéraire el año pasado y canté con verdaderos músicos del grupo L’Itinérock (los miembros de la banda formaban parte del personal). Soy un imitador de Elvis y canté “Zapatos de gamuza azul”, “No puedo evitar enamorarme de ti” y “Mentes sospechosas”.

Mi objetivo para el próximo año es ser admitido en el sindicato de artistas de Quebec como imitador y actor.

También me enfrenté a algunos desafíos este año. La muerte de mi amiga y co-vendedora Élisabèthe a sus 61 años. Ella estaba en el proceso de tener una operación de cambio de sexo para convertirse en mujer. Trataba de alentarla, ya que su familia la había rechazado. Asistí a un servicio funerario donde fue conmemorada junto con otras cien personas cuyos restos nunca fueron reclamados. Lloré mucho.

Deseo que todos los vendedores del mundo tengan el coraje para no desanimarse. El coraje para mejorar su vida. Deseo que todas las personas se tomen de la mano.

Je vous souhaite à tous et à toutes un très Joyeux Noël et une Bonne année 2018!

¡Les deseo a todos una muy Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo en este 2018!

Milutin Savic, 51 años, vende el periódico callejero Liceulice fuera del Teatro Dramático Yugoslavo en Belgrado, Serbia.

Para mí, el momento más memorable del año pasado fue cuando toqué música como DJ en algunos eventos.

Estoy orgulloso del premio que Liceulice me otorgó por ser el proveedor más exitoso en el último año.

Me sorprendió cuando comencé a vivir de forma independiente.

He estado lidiando con mis fobias personales.

Fui persistente en el sentido de que intenté abrirme. Así es como he tratado de superar esas fobias.

En el próximo año, simplemente espero estar vivo y con buena salud.

Slobodan Lazic, de 55 años, es un vendedor de Liceulice situado en el centro de la ciudad de Belgrado, Serbia.

Para mí, el momento más memorable del 2017 fue cuando conocí a mi novia. Ella ha estado muy enferma este año y estuvo internada en un hospital durante un tiempo. Pero con pensamiento positivo y apoyo mutuo ella mejoró.

Lo que me hace sentir más orgulloso es haber logrado vender 25 ejemplares de Liceulice en un día.

Me sorprendió haber obtenido la ubicación más solicitada en Belgrado.

El próximo año, espero poder vender 35 ejemplares por día. 

Suhamet Sadik, 20 años, es un vendedor de Lice v Lice en Leptokarija, Macedonia.

Este año nació mi hija Ajlin. Ahora tiene seis meses y es la bebita más hermosa.

Estoy orgulloso del trabajo que he hecho en mi casa. Logré construir un segundo piso y adaptarlo a las necesidades de mi familia. Y lo he podido hacer sólo con el dinero que gano vendiendo Lice v Lice, más la ayuda de mi madre que me dio sus ahorros.

La sorpresa más grande ha sido mi hija. Durante nueve meses pensamos que tendríamos otro varón, pero cuando mi esposa dio a luz, resultó ser una niña.

El mayor desafío al que me enfrenté fue ahorrar dinero para mi casa. Es una lucha diaria intentar alimentar a mi familia, y ahora es aún más difícil con un bebé y un niño pequeño, pero de alguna manera siempre consigo hacerlo.

Trabajé mucho. Todos los días, estaba en mi sector vendiendo el periódico callejero. Además, tuve mucha ayuda de mi madre que me apoyó.

Tengo la esperanza de que todo esté bien. Quiero tener un trabajo, estar empleado a tiempo completo y tener un salario regular. Es estresante para mí salir a la calle todos los días y no saber si ganaré suficiente dinero.

Isaías Vázquez Estrada, de 66 años, vende Mi Valedor junto al monumento al Ángel de la Independencia en la Ciudad de México.

Hace un par de días tuve la oportunidad de presentar el proyecto de la revista frente a una gran audiencia, me sorprendió porque no sabía que iba a ser invitado al escenario y que iba a tener que hablar de mi experiencia frente a toda esa gente. Mi corazón estaba lleno de orgullo, me sentí escuchado, agradecido y honrado de ser parte de todo eso.

Me enorgullecí mucho cuando cumplí un año como vendedor oficial de Mi Valedor, poder ganarme la vida trabajando duro durante un año me hace sentir muy orgulloso.

Fue una gran sorpresa cuando Ricardo Raphael, un famoso periodista de televisión, vino a Mi Valedor y se sentó con nosotros a conversar. Cantamos y conversamos sobre nuestras vidas y nuestras experiencias, estaba sentado justo al lado suyo. Nos entrevistó y aparecimos en la televisión. Después de eso, la gente en las calles me decía que me reconocían de haberme visto en el programa, fue una sorpresa muy bonita.

Este año he estado teniendo problemas con mi rodilla, me duele y me impide caminar correctamente y sin dolor, así que tengo que usar un bastón.

He estado ahorrando dinero, así que he podido pagarle a un médico privado para que me ayude con el dolor y el tratamiento que necesito, y también estoy ahorrando para poder pagar los medicamentos y así poder cuidar mejor de mí mismo, es importante.

Quiero seguir trabajando aquí, me encanta mi trabajo y me entusiasma mejorar como vendedor. Además, estoy muy entusiasmado con todo el conocimiento que obtendremos de los talleres que tenemos en Mi Valedor; disfruto aprendiendo cosas nuevas.

Sherika Sanders, de 40 años, es vendedora de One Step Away en Filadelfia, EE.UU.

Mi momento más memorable del 2017 fue conocer One Step Away. Me enorgullece haberme mudado a Filadelfia y convertirme en vendedora. Estoy sorprendida de lo bien que me ha ido vendiendo el periódico. No suelo vender, mi carrera hasta ahora ha sido muy diferente a ésta. He trabajado como asistente de salud domiciliaria la mayor parte de mi vida, por lo que vender es algo nuevo para mí. No sabía que podía ser buena en eso, ¡pero resultó ser que sí lo era! El año que viene, espero tener mejores finanzas y más estabilidad.

Brian Belcher, de 39 años, también vende One Step Away en Filadelfia

El mes pasado pude salvar la vida de alguien, ese fue un momento especial para mí. Era una persona mayor que acababa de salir del hospital y estaba sentado en el suelo. El hombre tenía problemas para respirar. Parecía estar sobremedicado, así que le controlé la temperatura, le tomé el pulso y llamé a una ambulancia. Tuvo que regresar al hospital. Fue el amor que había en mi corazón lo que me permitió salvar a otra persona. Estoy tratando de ayudar a la gente, y de verdad salvé una vida.

Lo que más orgulloso me hace sentir es haber estado limpio y sobrio los últimos seis meses. He tenido etapas de sobriedad en el pasado, pero esta vez es en serio. No voy a volver a beber más, porque esta vez he terminado de verdad.

La sorpresa del año fue el cambio positivo que se dio en mi vida, tan sólo por el proceso de poner mi vida en orden. En el último año, después de la pérdida de mi abuela y mi padre, y la angustia emocional de las cosas que pasé, tuve que atravesar por muchas cosas el año pasado. Ese fue el desafío y lo superé. Vencí esa batalla.

Superé mi consumo de alcohol yendo a rehabilitación durante aproximadamente seis semanas, y cuando la terminé, no volví a consumir. Volví a ser quien soy y a hacer lo que hago, y simplemente dejé que las cosas pasaran.

El próximo año espero estar viviendo una vida mejor. Mi vida no es mala, ¡pero tengo la esperanza de poder vivir mejor!

Apostolos Petridis, de 35 años, es un vendedor del periódico Shedia en Grecia.

El momento más memorable del año fue mi viaje a Oslo, Noruega, y mi participación en la Copa Mundial de los Sin Techo. Desafortunadamente, no hay mucho de lo que me sienta orgulloso en el 2017.

Aunque sí tuve algunos momentos felices. Por ejemplo, ¡la boda de mi mejor amigo! Después de 16 años de amistad, ¡fue toda una sorpresa!

Mi trabajo como vendedor en Shedia es un desafío. Solía ​​estar años sin trabajo.

Sólo trato de ser yo mismo, seguir sonriendo y estar agradecido por la solidaridad de la gente.

El año próximo, lo que espero principalmente es gozar de buena salud. Menos desempleo, más sonrisas y amor, con cálidos abrazos.

Paulette Bade, de 69 años, vende el periódico callejero Street Roots, en la Primera Iglesia Congregacional Unida de Cristo en Portland, EE.UU.

Todos los días del 2017 fueron memorables. Conocer a todas las buenas personas que conozco. Tengo bastantes clientes regulares. Eso ayuda. Hablamos de sus trabajos, de cómo me esta yendo y de mi gatito, P.K. Cosas así.

De lo que más orgullosa estoy es de no ser más una persona sin hogar. Vivo en Park Towers. Estuve en esa situación tres años atrás. No tenía dónde vivir cuando llegué allí.

Es una sorpresa a mi edad poder despertarme todos los días, cuidar a mi gatito y poder seguir trabajando. Me gusta vender. Y ahora tengo esta iglesia los domingos, gracias a Cole. Está cerca de casa, a 2 cuadras, así que eso ayuda.

Mi desafío fue cuando mi gatito PK se enfermó. El chico que la tenía hizo que le tuviera miedo a las personas y entró en lo que se llama un accidente cerebro vascular en gatos. Su mente quería morir, pero su cuerpo quería vivir. Nadie sabía cómo iba a terminar. Ahora ella está realmente bien.

En el 2018, espero conocer a más gente buena, poder ahorrar más dinero. Quiero recuperar mi salud nuevamente. Cuando te haces mayor, muchas cosas empiezan a andar mal.

Todo el mundo aquí es genial y puedo hablar con ellos; y tengo un par de clientes habituales que son realmente agradables y dulces.

Theresa Ferrell, de 54 años, es una vendedora de Street Speech cuyo sector de venta se encuentra en el lado sur de Columbus, Ohio, en Estados Unidos. Es conocido localmente como Germantown (Villa Alemana, en español).

Tener buena salud a los 54 años es una gran ventaja del 2017. Tener a ambos padres con presión arterial alta y problemas cardíacos significa que las cosas están en mi contra. Cambiar la forma en la que como y hacer cambios para tener una vida más larga ha sido algo memorable.

Estoy orgulloso de poder ayudar a mi padre enfermo que tiene 80 años y necesita ayuda incluso en tareas simples, como ponerse los zapatos. Cuidar a mi papá enfermo, que tiene muchos problemas de salud, ha sido un desafío. Él ha estado entrando y saliendo mucho del hospital el año pasado. Ser hija única y cuidarlo ha sido duro para mí.

Mi sobrina nieta va a tener un bebé. Nunca pensé que viviría para ser tía abuela.

Tengo muchas ganas de tener una mejor salud el próximo año, contar con el apoyo de mi querida familia y amigos, como también tener al amor de mi vida quien me brinda todo su apoyo.

Nick Servos, de 36 años, vende el periódico Shedia en Grecia.

El año pasado, conocí a mi novia Lia gracias a un artículo mío que se publicó en el periódico callejero.

Mi momento de mayor orgullo es un poco diferente. Un día, tuve un incidente extremo y violento en mi sector con un tipo muy agresivo. En vez de reaccionar mal o violentamente, logré mantener la calma y este incidente fue la inspiración para escribir el texto que se publicó en el periódico callejero, un texto que fue muy emotivo para muchos de los lectores.

Durante el concierto anual del periódico callejero, en septiembre, me encontré con mi madre. No había tenido comunicación con mi familia durante los últimos dos años. Hablamos y lloramos juntos, y me dijo que mi familia me ha perdonado por los malos momentos de los últimos años. Fue un momento muy conmovedor.

Estoy en un programa de rehabilitación para alcohólicos. Mi terapia allí, junto con mi esfuerzo por mejorar mi vida, dada la profunda crisis cultural y financiera por la que atraviesa mi país, fueron los mayores desafíos para mí.

Al mismo tiempo, vivo en una casa que me ha sido ofrecida sin tener que pagar ningún alquiler, pero con la obligación de cancelar algunas deudas antiguas de la propiedad y hacerle varios arreglos en el interior. Aún no logré hacerlo, pero estoy haciendo mi mayor esfuerzo.

Espero lograr ser más consistente como vendedor para poder pagar las deudas de mi casa.

Espero volver a ver a mi novia pronto, ya que ella está fuera de Grecia por el momento. ¡Espero que no me haya olvidado!

Marco Neeser, de 42 años, vende el periódico Strassenkreuzer frente a una farmacia en Bucher Straße, Nuremberg.

Han pasado varias cosas este año. Denuncié a mi novia ante la policía, mi ex novia. Fue sentenciada a un año de prisión. Eso es lo primero. Lo segundo, hmm, podría mencionar varias cosas. Pero lo otro que queda está conectado a Strassenkreuzer. Me sacaron de mi sector de venta una vez. Aquí, frente a la farmacia, la energía es buena, muy buena. Sí, creo que eso fue todo.

En cuanto al éxito personal, bueno, ¡no tengo idea! Creo que el perro estuvo enfermo por bastante tiempo. Sufría de una enfermedad, una alergia a la comida o algún tipo de alergia. Logré tenerlo bajo control. En general, no hay mucho de lo que me sienta orgulloso. Las cosas solo siguen pasando.

Estaba realmente sorprendido por el hecho de que hay tantos, como está escrito aquí (señala en la edición de octubre de Strassenkreuzer), que hay tan pocos apartamentos disponibles y que realmente no puedes encontrar un lugar para ti mismo. Estoy buscando un apartamento para mí. Estoy compartiendo un lugar ahora, pero no es un apartamento realmente. Ahora, no tengo baño; solía ser una especie de empresa de construcción en el pasado y alquilaban el sótano. Tengo un inodoro, un lavabo; no tengo cocina. Quiero decir, leo las cosas importantes y otras cosas también. Sin embargo, esto es interesante ya que hay una persona sin hogar que está viviendo conmigo. Él es un amigo a quien dejé quedarse conmigo por un tiempo. Oficialmente somos dos personas, pero este tipo también se está quedando en mi habitación. Él bebe bastante. Estoy a punto de darme por vencido (la búsqueda de un apartamento).

Otra cosa que ha sido un desafío es mi diabetes, que es una molestia interminable. Estoy intentando sobrellevarla. Bueno, por lo general intento sobrellevar todo lo que va sucediendo.

El próximo año, espero que las cosas continúen más o menos bien y que, financieramente, mejoren un poco. Además, me gustaría volver a tener una pareja. Bueno, en cuanto a los apartamentos, en realidad tengo mucha esperanza, para ser honesto. ¡Pero tal vez, eso se solucione si gano la lotería!

Günter Wölfle, de 64 años, es vendedor de Strassenkreuzer cerca de la estación principal de trenes de Nürnberg en Alemania.

Lo que más me enorgullece es mi casa. El acuario que construí, para el cual tuve que vender montones de periódicos, es lo que más alegría me da.

Este año estuve de luto por la muerte de mi esposa, mi alma gemela. Pienso en ella constantemente. Había estado enferma por mucho tiempo, pero quería sobrellevarla sola y luego todo terminó. Ella falleció en casa … Pero todos tenemos que irnos, tarde o temprano. Espero poder seguir aquí por un tiempo más, si Dios quiere. De todas formas, eso ya se verá, ¿no es así?

El desafío más grande este año ha sido todo el papeleo, el llenado de formularios. Luego el funeral y todas las molestias que siguieron después de eso. Todo el tema con las autoridades, eso me volvió loco porque era muy difícil, y siempre agradeces si hay alguien cerca para ayudarte. Y el periódico, eso también ayudó. Estoy muy agradecido por eso.

Todavía tengo algunas cosas más para resolver con las autoridades, pero ya lo solucionaré. Ya he lidiado con las partes más difíciles, y me alegro de que eso haya terminado. Siento que me quité un peso de encima. También estoy cuidando un poco mejor de mi salud. Eso es lo más importante.  Y me gusta ayudar a otras personas; eso es importante, porque de esa manera puedes hacer nuevos amigos y la gente puede ver que tengo buenas intenciones. A veces es un poco difícil relacionarse con otras personas. Bueno, estoy contento de haber llegado hasta acá, eso es todo.

Tengo la esperanza de que las cosas vayan mejorando. Eh, hay muchas cosas que deseo, pero que se hagan realidad o no, ese es otro asunto. Lo que más deseo es volver a salir de vacaciones, a Egipto o algún otro lugar; eso me gustaría mucho. Ya he estado allí algunas veces. ¡Ese mundo acuático fue impresionante! Es increíble. Miles de peces en un espacio de alrededor de un metro cuadrado, eso es algo que uno tiene que ver. ¡Una maravilla!  Me encantaría volver allí. Pero, bueno, no tengo el dinero. Es más fácil cuando las cosas son de a dos. Con lo que gano vendiendo el periódico, tengo que pagar el alquiler y todas las facturas; también necesito dinero si hay algo para reparar, la tele, el refrigerador o lo que sea. Fuera de eso, estoy contento. Se puede ser feliz con muy poco dinero, eso es lo que siento. Me molesta mucho cuando la gente se toma libertades que no le corresponden, se abusa y es desconsiderada, y luego me doy cuenta. Entonces siento mucho enojo, ¿sabes? Me pongo de mal humor con todo el mundo, incluso cuando las personas tienen buenas intenciones. Pero, como siempre digo, todo pasa. Sólo tienes que tomar las cosas como vienen, ¿no?

Traducido del inglés al español por José Antonio Ibáñez Rodríguez, Alejandro Santano Suárez, Olivia Moran, Hana Smith y Sofia Petrini.

Por cortesía de INSP.ngo