Texto: Héctor Castillo Berthier
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ZONA SUBMETROPOLITANA

LAS ELECCIONES

Estamos a tres semanas de celebrar las esperadas elecciones de 2018.

Además del presidente, se renovarán 3 mil 405 cargos de elección popular a nivel local y federal.

Entre ellos, ocho gobernadores y el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

Quinientos diputados. Trescientos de elección directa y 200 plurinominales, además de 128 senadores.

Treinta estados de la República tendrán elecciones locales, con excepción de Nayarit y Baja California, en los cuales sólo habrá elecciones federales.

A ellos se suman: 585 diputaciones locales de mayoría relativa; 387 diputaciones locales de representación proporcional; mil 596 ayuntamientos; 24 juntas municipales; 16 alcaldías; 96 concejales de mayoría relativa; y 64 concejales de representación proporcional

Para ejercer el voto, el INE (Instituto Nacional Electoral) tiene un padrón de 87 millones 159 mil 497 mexicanos que tendrán derecho a votar.

O sea, un mundo de gente participará en esta elección que, hasta donde podemos observar, apunta a conseguir un cambio real en las políticas neoliberales que hemos tenido desde 1982, cuando fue electo Miguel de la Madrid.

En las preferencias que aparecen en las encuestas, destaca Andrés Manuel López Obrador (AMLO), con un 52 por ciento de predilección por parte de los electores, frente a un 26 por ciento para Anaya, del PAN-PRD y Movimiento Ciudadano.

De Meade, representante del PRI, hay poco que decir. Está inmerso en el desprestigio de ese partido, después de vivir el sexenio más corrupto en la historia de México, con Enrique Peña Nieto como presidente.

Se trata de una elección muy peculiar.

Dos de los contendientes (Meade y Anaya), son parte de la élite política y económica mexicana.

Nacieron, crecieron y adoptaron los valores propios de las minorías ricas de este país.

Comenta Lorenzo Meyer: “…tienen resuelto su problema económico y a los que espanta y enfurece la posibilidad de que un outsider les venga a disputar no sólo el lugar de dirigentes que ellos tienen por ‘derecho de sangre’ -nacieron en el México de los pocos-, y que por lo mismo devalúe el tipo de currículum que se supone es el propio de un aspirante a la Presidencia de un país que, en buena medida, sigue dominado por élites clasistas y discriminadoras” (Reforma, 31/V/2018).

AMLO es muy opuesto a los otros dos contendientes.

No es hijo de las élites. No habla inglés. No tiene posgrado. No está familiarizado con la tecnología. Va a cumplir 65 años. Es provinciano. Y su tesis fue sobre la formación del Estado mexicano en el siglo XIX.

Por eso hablan de que AMLO quiere regresar el país al pasado.

Eso es imposible. Las condiciones de México y del mundo son muy distintas.

Se habla de tres momentos claves en la historia de México: La Independencia, la Reforma y la Revolución, en donde aparecieron los grandes problemas y contradicciones de un país tan desigual como el nuestro.

Y AMLO sabe bien de eso. Ha recorrido el país en distintas ocasiones. Está enterado de las luchas y las pugnas internas que nos agobian, por eso apuesta a buscar un cambio, que permita renovar el presente con una visión de futuro.

“La historia tiene mucho que decirnos sobre el surgimiento y desarrollo del bandolerismo, lo mismo que las razones y efectos del tipo de tratados que suscribimos con Estados Unidos, de nuestra relación económica con el mundo externo, de la migración, del comercio ilícito, del tráfico de armas, de los fracasos en la construcción de una policía efectiva, de las disparidades regionales, de los agravios de las comunidades originales, de las razones de la pobreza y de un sinnúmero más de temas” (Ibid), dice Meyer.

Después de 18 años catastróficos con el PAN y el PRI… con los 200 mil muertos, el narcotráfico en crecimiento, el asalto a los trenes, el huachicoleo, y la profunda corrupción que envuelve al gobierno, nos urge cambiar.

¿Lograremos con este cambio renovar nuestro sistema de justicia?… NPI.

COMISIÓN DE LA VERDAD

La Verdad Histórica que dio la PGR sobre los muertos de Ayotzinapa, se derrumba.

No hay forma de defender las versiones del gobierno de Peña Nieto.

Dice la columna Templo Mayor: “Luego de 487 peritajes, 156 inspecciones ministeriales, 386 declaraciones, 39 confesiones de implicados en el crimen y más de 50 mil fojas en el expediente, la investigación de la PGR sobre el Caso Ayotzinapa fue borrada de golpe por un tribunal federal” (Reforma, 05/VI/2018).

Por ello, se ordenó crear una Comisión de la Verdad que, si funciona como todas las demás comisiones de la verdad creadas antes, no servirá para nada.

Incluso, van a tratar de conseguirle un presupuesto y, no estaría de más, que revisaran el trabajo ya hecho por la CNDH (Comisión Nacional de Derechos Humanos).

La CNDH ha realizado un largo trabajo de investigación para determinar las violaciones a los derechos humanos.

Sería ideal partir de ese trabajo para evitar una duplicidad de funciones.

LA VIDA SIGUE IGUAL

El simple cambio de gobierno en 2018 no resolverá los problemas que tenemos.

La verdad es que, pase lo que pase, la vida sigue igual.

Retomo una frase de Albert Camus, filósofo existencialista: “Mi esposa murió… y la vida sigue igual”.

No hay de otra. No existe hombre inmortal.

Más tarde o más temprano la muerte arrasa con cada uno.

No hay escape.

Muerte y desaparición son sinónimos.

Mientras su partida llega, la vida sigue igual… Aunque se puede poner mucho peor, aseguran algunos.

Y qué decir sobre eso. Las elecciones siguen adelante. Los abusos proliferan. Los muertos electorales se suman.

Y las ganas de cambio se mantienen ondeando su bandera.

¡Queremos cambiar! eso gritamos muchos.

Lo único inmortal son los sueños.

LA CUEVA DEL DELFÍN

Me siento como Sísifo, empujando una roca hasta la cima para que vuelva a caer… Es como vivir un trabajo inútil, sin esperanza… No sé bien en dónde empiezan y en dónde terminan los sueños… Esa es la peor paradoja… El desenlace es inevitable pero cuesta mucho trabajo aceptarlo emocionalmente.

¡Vientos huracanados!, si no me piden escribir como Homero nos veremos por acá el próximo lunes…