Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) manifiestan preocupación por muertes violentas entre grupos de poblaciones callejeras.

  • La Ciudad de México concentra la mayor cantidad de muertes de personas que vivían en las calles durante 2017. De las 183 registradas en todo el país, en la capital sucedieron 85 decesos.
  • Del total de muertes ocurridas durante 2017, 30% de ellas fueron provocadas por eventos de violencia física.
  • Mujeres y menores de edad mueren por causas excesivamente prevenibles y se desconoce el paradero de sus cuerpos.

Este año la “Campaña Chiras, Pelas Calacas”, iniciativa que El Caracol A.C. ha impulsado desde hace 14 años, visitó a 29 grupos de población callejera en la Ciudad de México, y reflexionó con ellos sobre cómo construir mecanismos de autocuidado y reducir riesgos que ponen en peligro su vida.

Durante la campaña –que se aplicó durante la tercera y cuarta semana de octubre– se registraron 43 muertes en total. Esta cantidad aumentó con el monitoreo que la organización hace cada año en medios de comunicación nacionales, con el objetivo de encontrar notas periodísticas que den cuenta de muertes de personas que vivieron en las calles. Estos dos procesos llevaron a documentar la muerte de 183 personas en todo el país, siendo la Ciudad de México el estado que mayor concentra, con 85 decesos.

2017 está siendo un año paradigmático para las poblaciones callejeras, ya que hay diferentes tendencias de eventos violentos hacia ellas. Tan solo en la Ciudad de México, de las 85 muertes registradas, 29 fueron por actos de violencia física. Resulta preocupante que 12 mujeres–cinco de ellas menores de edad–  murieron como consecuencia de eventos de violencia. Además, en la delegación Gustavo A. Madero se registraron ocho muertes en tres grupos de población callejera, los cuales se ubican a menos de una cuadra de distancia.

Este año la campaña impulsó el hashtag #SinDesconocidxs para hacer visible que las personas que integran a las poblaciones callejeras se encuentran en alto riesgo de llegar a la fosa común, pues no existen mecanismos institucionales para identificarlas en caso de fallecimiento.

Según datos del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Incifo), durante 2017 han muerto cerca de 400 personas en la vía pública que fueron catalogadas como “desconocidas”.

Al no tener vínculos familiares, documentos de identidad u ocultar su identidad, existe una alta probabilidad de que las poblaciones callejeras terminen en escuelas de medicina o en fosas comunes bajo la categoría de “desconocidxs”.

De las 85 muertes documentadas en la Ciudad de México, en 63% de los casos se desconoce o no hay información clara sobre el paradero de los cuerpos.

En junio de 2016 se publicó el primer Protocolo Interinstitucional de Atención a Personas en Riesgo de Vivir en Calle e Integrantes de Poblaciones Callejeras, el cual tiene más de un año implementándose y su objetivo es mejorar la atención de instituciones locales hacia este grupo poblacional. Sin embargo, este instrumento no contiene ninguna línea que permita articular tanto a la Procuraduría, al Tribunal y a las OSC acciones para identificar los cuerpos de personas que vivieron en las calles.

Resulta pertinente y urgente la creación de un protocolo especializado en la identificación de personas que viven en la calle, y que establezca la coordinación entre las instancias del gobierno y las OSC para disminuir el número de personas que terminan como #Desconocidxs.

Las organizaciones realizaron la petición a la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México y al Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal para que desarrollen un protocolo de actuación que se articule con el protocolo de desarrollo social y que sirva para garantizar el derecho a la identidad de las poblaciones callejeras, aún después de su puerte.

También, manifestaron la necesidad de que la Secretaría de Salud, la Secretaría de Seguridad Pública y la Secretaría de Desarrollo Social desarrollen acciones coordinadas con las diferentes organizaciones de la sociedad civil expertas para aumentar la esperanza de vida de las poblaciones callejeras y promover una vida sin violencia y fuera de las calles.

* Fotos proporcionadas por El Caracol A.C.