Por María Portilla

El otro día llegó Francisco (valedor desde el año 2015) a anunciarnos que lo habían aceptado en Gastromotiva con una beca del 100% para estudiar gastronomía, cosa que ha querido desde que entró a trabajar con nosotros; ser chef y abrir un restaurante ha sido uno de sus propósitos de vida. Tenía en la cara una increíble expresión de felicidad y asombro, no se lo podía creer.

Es muy gratificante saber que hay personas que se están beneficiando del modelo del street paper mexicano. Ver los esfuerzos que hacemos materializados, nos recuerda lo valioso que es poner tanto empeño en todas las diferentes áreas en las que nos involucramos a diario.

El éxito de este proyecto siempre ha estado en la cantidad de vidas que podemos impactar. Trabajamos con una metodología en la que crear redes de apoyo es lo más importante para la reinserción social de las personas que las carecen.  Mi Valedor ayuda a tejer esas redes y hacerlas más fuertes. Todos los elementos que interactúan en el proyecto son básicos para que estos casos de éxito sucedan.

Cerramos el año con una comunidad valedora de personas que se involucran en el proyecto y todo tipo de perfiles trabajando para el mismo bien común. Desde el trabajo editorial: escritores, diseñadores invitados, ilustradores, fotógrafos, correctores de estilo, consejeros editoriales; el que compra una plana publicitaria, el que patrocina o dona; los abogados, contadores, el área administrativa; los voluntarios que dan desde una escucha, terapia o acompañamiento a la venta, los talleristas que nunca nos han faltado, el comprador de la revista (clave en esta cadena), los locales que apoyan al proyecto, hasta las personas que invitan a los valedores a sus eventos…

A todos y cada uno de ustedes, ¡gracias por un año tan fructífero y gratificante! No dejen de creer en Mi Valedor, seguiremos adelante abogando por las poblaciones excluidas.

¡Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo 2018!