Semanalmente los valedores y valedoras trabajan distintas áreas de su desarrollo personal mediante talleres creativos. Este es el resultado publicado en el volumen 7: Sobre Vivienda.


Rosendo Sánchez Rivas
Vivienda: Punto de calle

Presente
Veo la oscuridad del amanecer y oigo el ruido de los motores de los carros que me despiertan y me avisan que ya amaneció. Huelo el humo del smog desagradable de la Ciudad de México. Regreso en la noche y es el silencio el que me aguarda y la tranquilidad de que ya cayó la tarde y con ello la muerte de un día más.

Futuro
Quiero una vivienda donde al despertar pueda sentirme descansado, a gusto y confortado, porque en la actualidad sufro de insomnio, no duermo bien, yo lo siento: me faltan horas de sueño. Y no nada más yo, la mayoría de los habitantes de la Ciudad de México tienen falta de sueño. Ya no se duerme normal desde mi perspectiva personal.


Francisco González
Vivienda: Albergue de Coruña

Presente
La vivienda donde habito me sabe a cárcel con libertad.
En la vivienda donde habito se ve mucha tristeza, soledad y arrepentimiento.
En la vivienda donde habito escucho el canto de los pájaros por la mañana y al caer la noche, realmente diario los escucho.
La vivienda en donde habito me hunde más y más en todos los sentidos, y quizás es por eso mismo que me aferro a querer salir de este lugar.
La vivienda en donde vivo huele a la parte más baja de la sociedad mexicana, se mezcla el olor a mugre con el olor a crema Hans, con el olor a comida y el olor de los deshechos humanos.  Huele a pedos (gases) toda la noche.

Futuro
La vivienda que habitaré me sabe a total libertad.
En la vivienda que habitaré hay un gran huerto y mucha agua corriendo.
En la vivienda que habitaré escucharé el canto de los pájaros por el día y por la noche.
En la vivienda que habitaré sentiré paz, mucha paz.
En la vivienda que habitaré olerá a rosas, huele de noche.


Arturo Gallegos
Vivienda: Renta un cuarto

Presente
Hoy vivo en mi cuarto, donde veo luces de colores cuando cierro los ojos y si me concentro puedo poner mi mente en blanco y en la noche pienso en los misterios de los libros viejos que tienen un hermoso olor. Huelo también la marihuana y cocaína de mis vecinos, pero tengo paz interna. Y aunque tengo ansiedad material, espiritualmente me siento bien, con la necesidad de vivir. Escucho el silencio pero también a los vecinos pelear y gritar, aunque nada de esto me afecta.
Mi cuarto me sabe a nada y a todo, a mucha tranquilidad y esa es la finalidad.
Mi cuarto está en el último piso, el calor es tan intenso que al lavar mi ropa durante altas horas de la noche, la encuentro seca al día siguiente.

Futuro
Quisiera ver que vivo a través del espíritu santo, sin tener que pensar en nada, solamente ver su presencia. Escuchar la alegría de todos, el amor con el que se hable la gente de mi alrededor, quiero que me sigan enseñando más y más. Quisiera disfrutar del sexo en pareja, que sea algo verdaderamente hermoso.
Quisiera oler el perfume de una dama que me abrume todo el tiempo y que me haga sentir muy bien, que todo sea hermoso, hasta lo malo.
Quisiera que mi dualidad finalmente sea aceptada y reconocida. Conseguir unidad y con eso lograr vivir en espíritu todo el tiempo, lo demás llegará por añadidura.
Me sabe bien el reconocimiento para mí mismo y volver a ser que el que debí haber sido desde el principio, siendo auténticamente yo.


Anónimo