¿Quién puede resistirse a los churros del moro? Imposible hacerse de la boca chica cuando uno pasa por la churrería, pero todavía más difícil cuando el señor Gonzalo gerente de la sucursal Condesa te abre las puertas a la cocina donde se fabrican estas delicias de origen español. Hace unos días la Churrería el Moro invitó al equipo de Mi Valedor por unos churros, chocolate caliente y a observar cómo se cocinan.

 

Fue muy interesante, pues muchos no teníamos idea cual era el proceso, que tiene su ciencia. El señor Gonzalo muy amablemente nos guió por el proceso caluroso que conlleva fabricar un delicioso churro, un oficio al que se nota que hay que practicarle. Y se nota que la práctica hace al maestro porque lo que parecía bastante complicado se hace con mucha gracia, alegría y coordinación tras las puertas del local de Parque México.

Aprendimos también que los churros llegaron a México cuando inició la Guerra Civil Española y el país fue un espacio de refugio y oportunidades para las personas que venían migrando hacia una vida sin guerra. Y con esa calidez fue que nos recibieron en el Moro, grandes anfitriones. ¡Es el mejor desayuno de mi vida! dijo Erasmo, valedor y vendedor de la revista cuando nos despedimos de Don Gonzalo.

¡Buen provecho! Y larga vida a la Churreria El Moro